“Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.”
Pablo Neruda
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.”
Pablo Neruda
-“Daría de una ninfa maría… ninfa
maría?, hija, pásame los lentes!”, corriendo rápidamente llegó Oralia a
entregarle sus anteojos.
“A ver cuando ‘ora sí va con el
oculista a que le cambie esos armatostes
de fondo de botella que ya buena falta le hace”.
-“¡Ya hombre, trae acá! Diario de una
ninfómana, ‘ora sí, esa es la película que más miedo me ha dado verdá de Dios, ¿Cómo es posible que le
pongan nombrecitos según muy científicos a las chingadas mañaas tan pinchis normales entre las viejas? Es
que allá en mi rancho a eso le dicen puterías!”.
-“¡¿ Qué trae amá pué’?!”
-“ Po’sí ,ira ahí te va, tu tía
Eugenia, ¿Cuántos novios tuvo? ¡Dos!¡ Dos chingados novios! ¡Ah! Pero con
cuántos se metió la condenada? ¡Uno! Uno por semana! Ay los agarraba en la plaza cuando hacía los bailecillos esos Don
Manuel Preciado, ese sí era un buen gobernador, preocupado por las necesidades di uno! Todos los fines había baile en
el cuadro, ¡ Ah qué bailes,! ¡Qué fiestas! ¡Qué tiempos!”.
- “¡Mamá! ¿Ya se tomó su aceite de
bacalao pa’ la memoria?”.
-“¡ Ay mendiga enfadosa! La cosa es
que en cada baile se agarraba uno de los más guapillos del rancho, ¡Mi papá le
ponía sus chingadazos por andar encuerada enfrente de todo mundo! Ira haz de cuenta que se ponía la falda
hasta casi el tobillo la condenada, pero
¡ayija de su madre! , en paz descanse
mi Mamalena, nomás doblaba la cuadra y ¿ no la veías ay arremangándose la falda hasta las tetas? No pos ya te
imaginarás, se le veía el final de la rayita, ay traía a todos detrás de ella mmm… ya si no, pos andaba enseñando
todo y ya estando ay en la plaza pos
rápido agarraba bailador ¡Uno!¡Uno a la semana hija! Y no creas que nomás lo
miraba ese día al cabrón, ahí siba
todos los días saliendo de la escuela al estero
ja ja ja ¡Cabrona!, ¿Te acuerdas ay
onde zarandean el pescado? Pos ay
mero en la cuevita. Ya nomás llegaba el viernes y ya no lo pelaba al otro menso
j aja ja, no… ira, Genaro, Francisco, Fabián, Ramiro, José Juan, Manuelín, el
Josecito, Pedro Pérez, el de la frutería, Fernando del Río ¡y hasta el hijo del
Preciado!, pisaba parejo la mendiga, pero ‘ira
nomás tuvo al Cristo de Jesús y ya se puso re gorda, ¡nadien hija, nadien
le volvió hacer caso! Ja ja ja el karma es sabio dijeran los jipis. Y pos es lo que te digo, que eso es ser puta hija y me vas a tener
que perdonar la palabra, ¡Pero así se dice! Ya en esta modernidad que le quieren
andar diciendo quesque ninfómano,
bien fresas según ellos ¡Ay sí, ay sí!, ¡Ninfómanas mis nalgas! ¡O putas pues!,
pa’ que me entiendas.
-“¡ Ay amá, usté y sus cosas!”