martes, 8 de julio de 2014

Capítulo I. Daría de una ninfa María.

“Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.”
                                                                       Pablo Neruda

-“Daría de una ninfa maría… ninfa maría?, hija, pásame los lentes!”, corriendo rápidamente llegó Oralia a entregarle sus anteojos.
“A ver cuando ‘ora sí va con el oculista  a que le cambie esos armatostes de fondo de botella que ya buena falta le hace”.
-“¡Ya hombre, trae acá! Diario de una ninfómana, ‘ora sí, esa es la película que más miedo me ha dado verdá de Dios, ¿Cómo es posible que le pongan nombrecitos según muy científicos a las chingadas mañaas tan pinchis normales entre las viejas? Es que allá en mi rancho a eso le dicen puterías!”.
-“¡¿ Qué trae amá pué’?!”
-“ Po’sí ,ira ahí te va, tu tía Eugenia, ¿Cuántos novios tuvo? ¡Dos!¡ Dos chingados novios! ¡Ah! Pero con cuántos se metió la condenada? ¡Uno! Uno por semana! Ay los agarraba en la plaza cuando hacía los bailecillos esos Don Manuel Preciado, ese sí era un buen gobernador, preocupado por las necesidades di uno! Todos los fines había baile en el cuadro, ¡ Ah qué bailes,! ¡Qué fiestas! ¡Qué tiempos!”.
- “¡Mamá! ¿Ya se tomó su aceite de bacalao pa’ la memoria?”.
-“¡ Ay mendiga enfadosa! La cosa es que en cada baile se agarraba uno de los más guapillos del rancho, ¡Mi papá le ponía sus chingadazos por andar encuerada enfrente de todo mundo! Ira haz de cuenta que se ponía la falda hasta casi el tobillo  la condenada, pero ¡ayija de su madre! , en paz descanse mi Mamalena, nomás doblaba la cuadra y ¿ no la veías ay arremangándose la falda hasta las tetas? No pos ya te imaginarás, se le veía el final de la rayita, ay traía a todos detrás de ella mmm… ya si no, pos andaba enseñando todo y ya estando ay en la plaza pos rápido agarraba bailador ¡Uno!¡Uno a la semana hija! Y no creas que nomás lo miraba ese día al cabrón, ahí siba todos los días saliendo de la escuela al estero  ja ja ja ¡Cabrona!, ¿Te acuerdas ay onde zarandean el pescado? Pos ay mero en la cuevita. Ya nomás llegaba el viernes y ya no lo pelaba al otro menso j aja ja, no… ira, Genaro, Francisco, Fabián, Ramiro, José Juan, Manuelín, el Josecito, Pedro Pérez, el de la frutería, Fernando del Río ¡y hasta el hijo del Preciado!, pisaba parejo la mendiga, pero ‘ira nomás tuvo al Cristo de Jesús y ya se puso re gorda, ¡nadien hija, nadien le volvió hacer caso! Ja ja ja el karma es sabio dijeran los jipis. Y pos es lo que te digo, que eso es ser puta hija y me vas a tener que perdonar la palabra, ¡Pero así se dice! Ya en esta modernidad que le quieren andar diciendo quesque ninfómano, bien fresas según ellos ¡Ay sí, ay sí!, ¡Ninfómanas mis nalgas! ¡O putas pues!, pa’ que me entiendas.

-“¡ Ay amá, usté y sus cosas!”

2 comentarios:

  1. Hijita de mis entrañas. :)

    Me da gusto que tengamos blog y toda la cosa.

    Me gusta leerte. Escribe más. Ya sabes que te amo.

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  2. Eso nunca se me olvida. Sigue el capítulo II

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